En diciembre del 2009, el embajador de China de esa época, Cai Runguo, expresaba sus desconcierto a la Embajada de EE.UU. por los ataques verbales de Rafael Correa a su país, según recoge este cable, emitido el 26 de enero del 2010. También se recoge que aseguró que todas las empresas chinas estaban interesadas en la explotación del ITT, si la iniciativa de dejar el crudo bajo tierra fracasaba.