Originado en la embajada de Quito, el 14 de enero del 2009, este cable diplomático reportó que el presidente Correa, durante su viaje a Irán en diciembre del 2008, arremetió contra “el imperialismo de Estados Unidos” y  condenó la políticas y resoluciones de la IAEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) y el Consejo de Seguridad de las ONU relacionadas con Irán.