“La corona es tuya”, “no, tuya”, se decían mutuamente Claudia Schiess y María Verónica Vargas mientras se tomaban de las manos en la final del concurso Miss Ecuador, la noche del pasado jueves en Santo Domingo. A segundos de escuchar cuál de las dos sería la nueva soberana, los nervios y la alegría las desbordaban.