Irma Angulo Ganchozo, de 56 años, llegó presurosa la mañana de ayer al hotel Hatos, ubicado en el centro de La Concordia, al enterarse de que allí se hospedaba el ministro del Interior, Gustavo Jalkh. Quería denunciar el ataque que sufrió en la pierna derecha por un perro de la Policía mientras participaba en la marcha contra la consulta popular que definiría si La Concordia pertenece a Santo Domingo o Esmeraldas. Fue en vano, el funcionario ya había salido a un recorrido.