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SANTIAGO.- La presidenta chilena, Michelle Bachelet, reconoció ayer entre lágrimas que los muertos del sismo y los tsunamis del pasado sábado superarán los 802 reportados, mientras la Armada admitió que no avisó a tiempo del maremoto y réplicas del terremoto, de magnitudes 5,9 y 6, que revivieron el terror en las zonas devastadas.