- NOV. 15, 2009 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
El nuevo presidente de la Junta Cívica de Guayaquil, Miguel Palacios, con un recorrido por la isla Trinitaria iniciará su trabajo de integrar a los guayaquileños.
En medio de una cuestionada representatividad por sectores populares afines al gobierno de Rafael Correa que dicen sentirse excluidos, la Junta Cívica de Guayaquil (JCG), creada en enero de 1992, estrena presidente. El médico Miguel Palacios, quien asumió el cargo el pasado viernes, dice estar decidido a recuperar la imagen de la entidad, también fragmentada, y a defender los intereses de la ciudad, aunque eso implique hablar “con el diablo”. Para ello se propone una estrategia que, contrario a lo hecho por las directivas anteriores, busca incluir a diversos sectores en sus filas.
¿Cuáles serán las prioridades en su trabajo en la JCG?
La primera cosa y la más importante de todas, vamos a defender y a liderar la defensa de la ciudad de Guayaquil.
Defender... ¿de qué?
De toda persona, institución que agreda, ofenda o quiera perjudicarla. Cualquier situación sea estatal, delincuencial que trate de dañarla. Vamos a defenderla en todoTenemos que reclamar por lo que queremos que se dé en el Ecuador y la JCG no solo se va a limitar a Guayaquil. Miguel Palacios Frugone sentido: económico, político, en las calles si es necesario. Lo segundo es rescatar la imagen del ancestral guayaquileño madera de guerrero. En otras palabras, que las personas se sientan representadas en la JCG y que vean en ella un ejemplo del Guayaquil altivo que no se somete a nadie.
En lo político, ¿cómo?
Vamos a intervenir en todo. Si tenemos que hablar con nuestro peor enemigo o con el diablo para apoyar a Guayaquil, lo vamos a hacer, y si tenemos que pelear con nuestro mejor amigo para defender a la ciudad, también lo haremos.
¿Cuál es el peor enemigo?
Ahora diría que es aquella persona que quiere evitar que Guayaquil siga progresando, manejándose correctamente, que quiere provocar el caos.
Pero uno de los estatutos de la JCG prohíbe ejercer actividades proselitistas de orden político.
Sí, pero otro de los artículos dice que hay que defender a la ciudad en toda circunstancia que signifique un deterioro. Son dos cosas muy claras, esta JCG no puede pertenecer a ningún partido político. Esto es de guayaquileños identificados con nuestra causa, sin que intervengan decisiones de partidos políticos.
¿Se van a establecer diálogos con el Gobierno?
En el caso del presidente Rafael Correa, si él quiere hablar con nosotros que pida cita y lo recibiremos de mil amores. Si algún momento tenemos que hablar con él, lo haremos. Ya dije: si hay que hablar con el diablo, hay que hacerlo, o pelearse con el amigo también.
¿A quién representa la Junta Cívica de Guayaquil?
Desde el 14 de noviembre somos 2 millones de miembros de la JCG. De ahora en adelante va a estar compuesta por pelucones, indios, cholos, negros, blancos, mestizos, por chinos, por todos los que vivan en Guayaquil. Tenemos un plan para involucrarlos en año y medio.
Pero desde julio del año pasado coexiste una llamada Junta Cívica Popular, que surge, dicen sus miembros, ante la exclusión de las clases populares, precisamente por parte de este ente que sienten no los representa.
La JCG, al menos la que yo presido, es la única que tiene estatutos registrados en los ministerios correspondientes. En segundo lugar, miembros de esta JCG serán todos los guayaquileños, y las otras juntas cívicas que existen hemos hablado para que se integren.
¿Han respondido al llamado?
Una sí y con la otra no hemos hablado, vamos a hacerlo.
¿Cómo se integrará a todos?
Ellos no van a tener que llegar, nosotros vamos a ir a los barrios populares, fundando juntas cívicas. El miércoles vamos a la isla Trinitaria.
¿Estas juntas no tendrían alguna relación con los comités municipales?
No necesariamente. Lo nuestro es una apertura mayor, es avanzar a otro tipo de necesidades de la población. Nuestra función es diferente, ellos tienen recursos, yo no puedo prometer obras, pero vamos a mediar para conseguirlo.
¿Cómo se analiza dentro del actual directorio de la Junta Cívica la realidad social, política y económica de Guayaquil?
Es lamentable porque se ha logrado el enfrentamiento social entre ecuatorianos con el manipuleo de los resentimientos sociales entre las clases que menos tienen con las que algo o más tienen. Otra cosa que es pavorosa, incluso peor y consecuencia de la primera, es que todo esto se logra mediante el imperio del miedo. Ese ecuatoriano es el que se ha perdido, ese guayaquileño está ahí altivo, pero dormido, entonces la JCG va a recuperarlo, porque es una sociedad que está dividida, pero no está contenta. Donde cada día hay menos adeptos para apoyar un sistema de gobierno.
¿Cómo define al momento actual de la ciudad?
La ciudad tiene administrativamente uno de sus mejores momentos, está organizada, regulada, limpia, con obras, pero también está con muchas instituciones que son de Guayaquil, manejadas por Guayaquil, que están siendo atentadas al tratar de ser absorbidas por el poder central. No queremos retrocesos.
Se cuestiona el nuevo contrato para la recolección de la basura que maneja la Municipalidad, uno de los fines de la JCG es velar por el cumplimiento de los servicios. ¿De qué manera intervendrán en ese proceso?
De aquí a quince días vamos a dar una declaratoria respecto de un informe que preparamos dentro de nuestro directorio. La idea es saber los alcances jurídicos de esta negociación y saber si es conveniente o no.
¿Su presencia en este directorio también es política? Usted intentó candidatizarse a la Vicepresidencia de la República; ¿esta sería la antesala para una futura candidatura?
Tengo dos suertes importantes: la primera, que no tengo rabo de paja, toda mi vida es pública y lo poco que tengo lo he ganado con mi esfuerzo. No soy político, no pertenezco a ningún partido. Cuando estuve candidato me lo solicitaron y acepté porque pensé que ya era hora de participar y dejar de ser un mero espectador. No tengo esas ansias de poder.
La realidad social de esta ciudad refleja altos índices de pobreza, es una realidad económica que repercute en el convivir ciudadano y en hacer ciudadanía: como la informalidad, las invasiones o, incluso, la inseguridad. ¿Cómo enfrentarla?
Eso es terriblemente real y absurdamente contradictorio por la realidad de la pobreza de esta ciudad, siendo la más rica del Ecuador, esa es la contradicción. En mi criterio, la delincuencia es la resultante de la falta de fuentes de trabajo, es decir, este asunto no se va a arreglar endureciendo las penas ni con más policías en las calles. Si tenemos un gobierno que ha incentivado la falta de trabajo, entonces estamos viendo la real causa.
También son fines de la Junta propender al régimen de autonomías definiéndolas como el autogobierno de unidades territoriales provinciales o regionales. ¿Cuánta viabilidad cree que tendrá este tema?
Toda, porque Guayas ya votó por las autonomías, ya es ley de la República. Son situaciones de urgencia impostergable, la ciudad no puede permitir que sea absorbida por un centralismo ejecutivo. Guayaquil tiene que ser libertaria, autónoma e independiente; ese es un lema nuestro.
En los estatutos también se habla de impulsar la creación de juntas cívicas en todos los cantones del Guayas. ¿Qué se ha hecho en este sentido?
En el segundo año lo vamos a hacer. Se ha hablado y están dispuestos a anexarse.
¿Cree que tal vez la falta de esta coordinación en el trabajo cívico permitió la desintegración de la provincia, al haberse separado la Península?
Soy un guayaquileño hasta ahora dolido porque separaron a mi provincia, eso para mí es inaudito.
¿Faltaron esfuerzos?
No puedo opinar sobre algo que pasó. Personalmente creo que hicieron falta líderes y liderazgo. Pienso que en ese momento había otros temores políticos y eso pasó como un poco desapercibido y se concretó simplemente con una pelea. Fue terrible.
¿La acción que hizo el alcalde Jaime Nebot no fue suficiente?
La prueba que no fue suficiente fue que no se logró lo contrario. Los éxitos o los fracasos se miden por los resultados. Todo lo que se hizo no sirvió, ahí están las respuestas.
Perfil: Miguel Palacios F.
Edad
61 años
Profesión
Médico
Cargos
Fue director del hospital Lorenzo Ponce, presidente del Consejo Editorial de diario El Telégrafo y presidente del club Barcelona.
Estudios
Universidad de Guayaquil, título de médico cirujano. Especialidad en psiquiatría en México.