- NOV. 09, 2009 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Luego de doce años sin racionamientos programados, desde el jueves pasado el país los volvió a vivir sin que las autoridades prevengan o alerten a la población. El resultado: malestar y problemas de todo tipo, desde los cotidianos hasta fuertes pérdidas económicas. Sin embargo, el ministro de Electricidad, Esteban Albornoz, considera que una década de descuido no se soluciona en tres años de administración.
¿Por qué volvemos a los racionamientos después de casi haberlos olvidado?
Existen tres grandes factores que incidieron para que, en estos momentos, tengamos problemas de abastecimiento de energía. El estiaje atípico de la central Paute-Molino, la reducción del fluido eléctrico de Colombia y la ausencia de inversiones en generación eléctrica en más de diez años.
¿Por qué todavía dependemos de la oferta colombiana?
Porque no existe generación térmica. Toda la generación que está disponible está operando, incluida la hidroeléctrica (y no abastece).
¿Cuánto entregaba Colombia?
(Hasta antes del estiaje) abastecía con el 10% de la demanda interna.
En más de una década no hubo inversión eléctrica, pero ¿qué se ha hecho en estos tres años de Gobierno?
Justamente asumir la responsabilidad de garantizar el abastecimiento. Cualquier proyecto importante de generación requiere de al menos un par de años. Uno de generación térmica demanda 18 meses de construcción, más 6 meses de estudios, más la licitación si es el caso...; estamos hablando de más de dos años.
Pero en dos años no existe ninguno.
Primero tuvimos que cambiar el modelo de gestión del sector, porque el Estado no podía invertir en generación. Ahora estamos implementando una nueva central en Termoesmeraldas II, adquiriendo los motores de Cuba, rehabilitando centrales inutilizadas por más de seis años e impulsando la construcción del Coca Codo Sinclair, Zamora, Toachi-Pilatón, Guayllabamba...
¿Cuál es la solución para este año, la inmediata?
Recuperar algunas plantas térmicas y esperar que se recuperen los caudales en Paute.
Usted ha dicho que hubo una década perdida, ¿cuánto debió invertirse en ese lapso?
El requerimiento era de 150 MW por año, es decir, un gasto de $ 300 millones anuales, algo que no se dio.
¿Por qué?
Porque el modelo político implementado no fue el adecuado. Se delegó al sector privado la expansión en generación y no funcionó.
¿Cuál es la disponibilidad del parque generador?
Al momento (la entrevista se realizó la noche del pasado jueves), de todas las centrales eléctricas existentes el 90% está produciendo. El 10% está indisponible por mantenimiento obligado y cerca de 500 MW ya son chatarra.
¿Qué otro problema se suma a los que usted ha mencionado?
La generación parcial de (la central hidroeléctrica de) San Francisco, por el daño en el túnel. La reducción de los caudales de las plantas Pisayambo y Agoyán. En los estiajes anteriores eso no ocurría.