¿Ahora quién me paga el daño por el apagón del jueves 5 de noviembre?
Disculpen lo que digo, pero ¡qué basura de Ley de Defensa al Consumidor tenemos! O los funcionarios no valen para nada, o las empresas estatales tienen corona para hacer daño sin castigo o para darse de rígidos y “eficientes” en los cobros, sin responsabilidad de los daños causados a la ciudadanía por ellos mismos.
Se me dañó mi computadora por culpa del apagón. ¿A quién le cobro? Presidente, dígame ¿por qué en las ventanillas de la Corporación para la Administración Temporal Eléctrica de Guayaquil, nadie sabe nada? Pero eso sí, a los dos o cuatro días de retrasarme en el pago de las planillas, vienen con camionetas y más carros de la empresa eléctrica a pedir con prepotencia 5 o 20 dólares para no cortarme la luz.
¡Dañaron mis artefactos, y no me devuelven el dinero! Es difícil hacer plata en la actualidad. ¿De dónde saco para reparar lo que otros me dañaron? Muchas, muchas “gracias” Presidente.
Mi padre muy bien decía: “si no puedo ayudar, al menos no estorbo”.
Pío López Rizzo,
contador, Guayaquil