- NOV. 07, 2009 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
WASHINGTON. Fieles fuera de la mezquita del centro comunitario Silver Spring, a la que acudía el mayor Nidal Hasan.
El presidente Barack Obama pidió ayer a los estadounidenses “no sacar conclusiones apresuradas” sobre los motivos del tiroteo provocado por un psiquiatra militar de religión musulmana en Fort Hood, Texas, la mayor base militar de EE.UU. y del mundo, que dejó doce soldados y un civil muertos y 30 heridos.
Organizaciones islámicas condenaron ayer el ataque y dijeron haber recibido amenazas anónimas cuando se supo que su autor era musulmán.
“Ninguna ideología religiosa o política podría justificar o excusar nunca una violencia arbitraria e indiscriminada como esta”, dijo el Consejo de Relaciones Islámicas.
Investigadores intentaban descubrir ayer los motivos por los cuales el supuesto atacante, mayor Nidal Malik Hasan, quien recibió cuatro disparos pero permanece vivo, un musulmán nacido en EE.UU., de padres palestinos inmigrantes y psiquiatra entrenado para tratar a soldados heridos en combate, provocó la matanza.
Los fieles de una mezquita del centro comunitario musulmán de Silver Spring, en los suburbios de Washington, estaban ayer en shock tras enterarse de que uno de los suyos era el autor de los disparos, mientras escuchaban al imán Mohamed Abdullahi afirmando que “el Islam no es responsable”.
El temor de represalias se acrecienta luego de que un foro islamista publicó un video que elogia la operación “yihadista” de Hasan, dijo el centro estadounidense de vigilancia de páginas islamitas SITE.
El sitio dice que el comandante Hasan “hizo la yihad en esta base y mató no menos de trece cruzados extranjeros” y “sembró el terror y el caos en las filas del enemigo”.
Pero el departamento de Seguridad Interior, a cargo de la lucha contra el terrorismo, indicó que era demasiado pronto para determinar el móvil.
Mientras, Nader Hasan, un primo del autor del tiroteo, aseguró que este “era víctima de acoso por sus compañeros” en el Ejército, debido a su origen musulmán, y explicó que su primo nació en EE.UU., de padres palestinos. Su familia calificó las acciones de Hasan de “atroces y deplorables” y dijo estar “orgullosa de EE.UU.”.
El militar había contratado a un abogado para retirarse del Ejército, “pero había llegado al límite de sus posibilidades”, declaró Nader Hasan. Además, se acababa de enterar de que iba a “ser desplegado” en Iraq. Soldados que presenciaron la matanza dijeron que gritó “Allahu Akbar!” (Dios es grande, en árabe) antes de disparar.
Ayer, un ex empleado disparó en un edificio de oficinas en Orlando, Florida, matando a una persona e hiriendo a cinco.