Se estableció estado de excepción en Guayaquil, Manta y Quito. Pero, ¿qué está pasando que el crimen, la delincuencia en general no ha parado?, pues vemos que las muertes y robos se siguen incrementando.
Se me hace tenebroso abrir un periódico y encontrarme con un sinnúmero de delitos cometidos en el Ecuador. Me parece increíble que el Gobierno tenga la idea de que no pasa nada porque tenemos estado de excepción.
El estado de excepción en este país es insólito. En los últimos días, lo único que he visto en las calles es un número reducido de militares y policías, que paran los carros durante ciertas horas para pedirles a sus conductores los documentos y hacerlos bajar a la acera.
Qué grandioso estado de excepción que hace el Gobierno. ¿Cómo pueden creer que así se detendrá la delincuencia si se cometen dos errores fundamentales; primero, se les anuncia a los antisociales que hay estado de excepción, que hay operativos, etcétera; segundo, se les da a saber las ciudades en donde se están haciendo los controles. ¿Acaso con solo eso la violencia va a parar? A mi parecer, la delincuencia no ha parado en nada, si leemos todos los días en los periódicos sobre muertes, robos, “hurtos” y una serie de delitos.
No se puede tolerar más esta situación. Solo imagínense que el estado de excepción en el que nos encontramos hasta ahora, pronto va a terminar y estamos con las mismas leyes flojas. El Gobierno lo que debería hacer es cumplir con su estado de excepción en todo aspecto, informarse de las denuncias realizadas por el pueblo, aplicar mano dura, y no hacerle saber a los delincuentes dónde van a operar. Tome conciencia, por favor, Gobierno de la revolución ciudadana del Ecuador, y no permitan atropellos. Ayúdennos de verdad a los ecuatorianos dándonos seguridad, trabajo, educación, respeto y justicia.
José Antonio Pincay Yépez,
estudiante, Guayaquil