La nueva norma se aplicará al ladrón que rompe la ventolera de un automóvil ajeno y se lleva el equipo de sonido; o le arrebata a una adolescente en media calle su teléfono celular; o ingresa en una casa para llevarse el televisor. En todos esos casos solo se estará cometiendo una infracción que ameritará como máximo una semana de cárcel. Esto, por supuesto, si no se trata de artículos caros, en cuyo caso sí habrá delito.
Es inevitable que una disposición así cause preocupación en los ciudadanos, pero los voceros del ‘Congresillo’ no han hecho hasta ahora ningún intento por explicarle al público sus motivos. Deberían hacerlo de inmediato, a fin de que el debate no corra por un solo carril.