El nuevo obispo auxiliar de Guayaquil dice que aún le falta mucho por hacer en la labor social.
El padre Darío Maggi, nuevo obispo auxiliar de Guayaquil, no tiene una respuesta exacta cuando le preguntan desde cuándo empezó a sentir aquella vocación por seguir los designios de Dios. “Nací en un pueblo del norte de Italia (Bérgamo) con una fuerte hambre católica”, dice.