“Como ciudadano de un Estado Laico, sinceramente creo que el nombre de Dios no debería estar en la Constitución porque hay que respetar también a esos compañeros que no creen en Dios. Estado Laico no significa que rechaza la religión, significa que acepta todas las religiones, pero también acepta a los ateos”, expresó Correa, ante una multitud agolpada por apoyos o reclamos frente al Palacio de Carondelet.