Con dos goles de cabeza de Marcelo Guerrero, muchas ganas y poco fútbol, Uruguay venció este miércoles a Ecuador por 2-1 y volvió a vivir en el sudamericano juvenil.
Guerrero anotó a los 39 y 65 y descontó César Barré a los 66.
Uruguay, con más sudor que talento, sufrió lo indecible para superar al equipo más flojo del hexagonal, que pese a haber hecho méritos para el empate quedó condenado al sótano.
A los 8 minutos el árbitro Wilson Souza ya había sacado tres tarjetas amarillas: a los ecuatorianos Luis Checa y Tilson Minda y al uruguayo Agustín Viana.
La primera jugada de peligro se produjo a los 10 minutos cuando Minda y Félix Borja encontraron mal parada a la defensa uruguaya. La pelota quedó flotando cerca del arco y Minda cargó sobre el arquero local Martín Silva que neutralizó el peligro.
Los uruguayos, presionados por la ansiedad, se perdían en imprecisiones. Los ecuatorianos tocaban en forma lateral sin profundidad.
A los 22 William Ferreira peleó una pelota larga por la izquierda y aprovechando un error de Jairo Campos remató apenas desviado al primer palo del arco defendido por Julio Eche, quien se tiró bien y dio la impresión de haberla tocado al corner.
Corrían 29 cuando el arquero uruguayo rechazó con los puños un centro y la pelota fue a caerle justa a Joffre Guerrón, quien remató apenas alto.
A los 39 se abrió el marcador por un regalo de la defensa ecuatoriana. Luis Velasco, desde 40 metros, quiso entregar a su arquero innecesariamente con un pase tan descabellado que salió al corner sin que Eche pudiera contenerla.